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¿El jamón ibérico tiene lactosa? Guía rápida para intolerantes y celíacos

Fecha:
febrero 25, 2026
Categoría:
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Una de las preocupaciones más comunes entre las personas con intolerancias alimentarias es si su comida favorita va a suponer un problema para su salud. En esta guía te contamos cómo identificar un jamón seguro, auténtico y qué detalles mirar en su etiqueta antes de comprarlo.

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Respuesta corta: el jamón ibérico puro no contiene lactosa ni gluten

La respuesta simple es que el jamón ibérico no contiene ni lactosa ni gluten o, al menos, no los debería contener. El jamón ibérico puro se elabora exclusivamente con dos ingredientes: el cerdo ibérico y la sal. 

Sin embargo, ¿por qué hay algunos etiquetados que indican que el jamón tiene gluten o lactosa? Esto se debe al proceso de curación y de envasado industrial. Si prestamos atención, nos daremos cuenta de que el producto ha pasado por un proceso industrial. En cambio, los jamones con denominación de origen protegida, que siguen la forma artesanal, son seguros y recomendables para personas celíacas o intolerantes a la lactosa. 

Por qué no lleva lactosa: ingredientes reales (jamón y sal) y proceso de curación

Como ya se ha adelantado en este artículo, el jamón ibérico no puede contener lactosa si se produce siguiendo la receta tradicional. Parece mentira pero con solo la carne de cerdo y la sal marina se consigue el producto estrella de la gastronomía española. De hecho, no se usa leche ni ningún derivado en su preparación, y precisamente esa sencillez es la que garantiza un producto puro y natural. 

El proceso tradicional empieza cuando las piezas de jamón llegan al secadero. Allí se comienza el proceso. En primer lugar, la pata se cubre con sal para eliminar la humedad y conservar la carne. Luego, se lavan y se dejan reposar lentamente para que la sal penetre de manera uniforme.

En los productos artesanales y de calidad, los jamones cuelgan en secaderos y bodegas durante meses o años. Este proceso de curación es puro y pausado, es el momento en que cada pieza desarrolla su aroma y sabor sin necesidad de aditivos ni conservantes. Por eso, si se elabora de la manera correcta, el jamón ibérico es un producto natural (sin gluten ni lactosa).

  • Todos nuestros jamones y paletas cuentan con sellos de calidad y denominación de origen.

Dónde puede aparecer lactosa o alérgenos: loncheados, aditivos en piezas baratas y contaminación cruzada

Aunque el jamón ibérico tradicional es un alimento natural y seguro para las personas con alergias alimentarias, algunos productos industriales o versiones más económicas pueden incluir ingredientes añadidos o sufrir contaminación cruzada durante su manipulación.

  • Jamón loncheado o envasado

Los jamones que vienen preloncheados o envasados al vacío pasan por procesos distintos al corte tradicional. En estos casos se suele trabajar la pieza con químicos que, a pesar de ser seguros, pueden contener lactosa o gluten

  • Aditivos en piezas

Hay jamones que incorporan nitritos y nitratos (E-250, E-252) para evitar la proliferación de bacterias y conservar el color rosado. En las cantidades reguladas por la normativa son seguros, pero en aquellas personas más sensibles pueden generar malestar. Entre los aditivos más comunes se encuentran los colorantes y el glutamato monosódico, el cual potencia el sabor de los productos procesados. 

  • Contaminación cruzada durante el envasado

El jamón loncheado que se vende en bandejas suele pasar por fábricas donde se manipulan otros productos cárnicos con gluten, lácteos o soja. En esos espacios compartidos puede darse contaminación cruzada, es decir, pequeñas trazas de gluten o lactosa que llegan al jamón sin formar parte de su receta.

En estos casos, el fabricante está obligado a advertirlo en la etiqueta con la frase “puede contener trazas de…”. Es por ello que se recomienda que las personas con intolerancias o alergias se decidan por el jamón recién cortado o envasado por empresas especializadas en productos ibéricos.

Cómo leer la etiqueta: lista de ingredientes, “sin lactosa/sin gluten”, trazas y sello de calidad

A día de hoy, las intolerancias o alergias al gluten y a la lactosa han ganado visibilidad. Este hecho ha impulsado la aparición de productos adaptados. Sin embargo, conviene leer bien el etiquetado antes de realizar la compra, sobre todo entre aquellos de menor calidad. 

  • Lista de ingredientes: 

En un jamón, si aparecen términos como féculas, azúcares, proteínas lácteas, caseinatos, aromas o conservantes añadidos, es señal de que el producto ha pasado por procesos industriales o no es completamente natural

  • Etiquetas sin lactosa y sin gluten

El etiquetado alimentario se volvió obligatorio en toda la Unión Europea a partir de 2014, con la entrada en vigor del Reglamento (UE) nº 1169/2011 donde se regula la información facilitada al consumidor sobre los alimentos. Desde entonces, los fabricantes deben detallar de forma clara los ingredientes, los posibles alérgenos y el origen del producto, algo especialmente importante en productos curados como el jamón ibérico.

Además, los productos que no contienen estas sustancias también deben indicarlo de forma visible en el envase. 

  • Advertencia sobre trazas

Aunque un jamón no contenga gluten o lactosa en su composición, puede haber estado en contacto con otros productos durante el procesado o envasado. En esos casos, el fabricante debe incluir frases claras y visibles como “puede contener trazas de…”. 

  • Sello de calidad y denominación de origen:

Estas etiquetas aseguran que el jamón se ha producido siguiendo métodos tradicionales y con controles exhaustivos de pureza y seguridad alimentaria. 

Consejos de compra en Félix de Múrtiga: piezas, formatos y garantías para dietas especiales

Después de todo lo explicado, queda claro que para comer un jamón que combine calidad y seguridad es necesario acudir a sitios especializados en su tratamiento. En Félix de Múrtiga elaboramos las piezas de forma artesanal espetando los métodos tradicionales de curación. 

Todos nuestros jamones y paletas cuentan con sellos de calidad y denominación de origen.

¿Dudas sobre intolerancias?

No dudes en consultar la información en nuestra web para escoger el jamón o la paleta que mejor se adapte a tus intoletacias. 

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